
Cuando compre un coche, tenga siempre en cuenta su
eficiencia medioambiental.

Un viaje bien planificado le permitirá llegar a su destino de la manera más rápida, fácil y segura, ahorrando emisiones contaminantes innecesarias.

Un neumático bien hinchado reduce la resistencia a la
rodadura y, consecuentemente, aumenta el rendimiento.

El peso adicional, así como la resistencia al aire, incrementa
el consumo de combustible.

Los coches modernos ya no requieren un calentamiento
previo, excepto en condiciones de frío extremo.

Evite ajustar el aire acondicionado a una temperatura excesivamente baja, ya que el aire acondicionado usa una
gran cantidad de energía del coche.

La conducción suave usa menos combustible, es más segura y permitirá que usted y sus acompañantes lleguen a su destino más cómodamente.

El uso de la capacidad natural de frenado del motor ahorra combustible.

El motor del coche utiliza combustible incluso cuando no
está en movimiento.

A menudo, es inevitable generar CO2 cuando se usa
un medio de transporte; si conduce, puede contribuir a
reducir el CO2 que genera compensando sus emisiones.